sábado, 21 de mayo de 2011

Un concepto de enseñanza. Gary Fenstermacher

Autoras/es: Adela Guerrero, Stella Maris Torre
El profesor es importante para las actividades propias de ser un estudiante (el hecho de aprender entendido como tarea), no para la adquisición comprobada del contenido por parte del alumno (el hecho de aprender entendido como rendimiento).
Así opina Fenstermacher... 
(Fecha original del artículo: Abril 2006)

  1. Concepción de enseñanza planteada por el autor. Elementos o rasgos centrales que definen la actividad de enseñar. 
El autor define enseñanza como:
“un acto entre dos o más personas –una de las cuales sabe o es capaz de hacer más que la otra- comprometidas en una relación con el propósito de transmitir conocimiento o habilidades de una a otra” (pág. 153)

Las características que debe reunir una actividad para permitir comprender este concepto genérico de enseñanza serían las siguientes:
                  Hay una persona, P, que posee cierto
                  Contenido, C, y
                 Trata de transmitirlo o impartirlo (existe un componente de intencionalidad)
                  A una persona, R, que inicialmente carece de C, de modo que
                  P y R se comprometen a una relación a fin de que R adquiera P

  1. Tipo de relación entre la enseñanza y el aprendizaje. Argumentos que sostienen este tipo particular de relación.
Según el autor la dependencia entre la enseñanza y el aprendizaje es una dependencia ontológica. La relación no es causal. Se trata de una relación semántica donde el significado de la enseñanza depende de diversas maneras de la existencia del concepto de aprendizaje pero no causalmente. Con esto establece que es un error pensar que sin enseñanza no hay aprendizaje. 

El autor ejemplifica la diferencia entre  esta relación de dependencia ontológica con la idea de relación causal mediante una comparación entre correr y ganar. Una persona puede estar corriendo una carrera y no ganarla, pero nadie puede decir que no corrió. Hay una dependencia ontológica entre correr una carrera y ganarla porque la persona que lo realiza desea ganar, pero no es causal (si corro la carrera sí o sí voy a ganar).

Durante mucho tiempo se estableció una relación causal entre enseñanza-aprendizaje, como si una fuera consecuencia directa de la otra. Pero Fenstermacher establece las siguientes diferencias entre las mismas:

Aprendizaje
          Lo puede realizar uno mismo

       Se produce dentro de la propia cabeza de cada uno
      El aprendizaje no es moral ni inmoral, se puede aprender algo sobre moralidad
                  Adquisición de algo
Enseñanza
       Se produce estando por lo menos dos o más personas
  No es algo que ocurre dentro de la cabeza de solo individuo
     Se puede impartir moral o inmoralmente

     Dar algo

  1. Ideas centrales que permiten explicar el sentido de estas frases:
“El concepto de la condición de estudiante o de alumno es, con mucho el concepto más paralelo al de enseñar” (pág. 154).
“Conceptualmente, la idea de ser estudiante o alumno parece relacionarse de forma mucho más coherente con la de enseñanza de lo que lo hace la idea de aprender” (pág. 158).
El autor explica que sin estudiante no existiría el concepto de enseñante; sin profesor no tendríamos el concepto de alumno. Estas son parejas equilibradas y ontológicamente dependientes. Habla del concepto de estudiantar como “ser estudiante”. Mediante este termino podemos afirmar que la condición de estudiante o de alumno es, con mucho el concepto más paralelo al de enseñar. Se establecen algunas funciones que realizan los estudiantes y los profesores:

Profesor:
                    Explica, refiere
                    Descubre, corrige
                    Define, estimula

Alumno:
                  Repite, repasa
                  Practica, controla
                  Pide ayuda, sitúa referentes
                  Buscan materiales de estudio

  1.  Concepción de enseñanza y de aprendizaje elaborada por el autor y tipo de dependencia establecida entre ambas. Análisis desde las siguientes frases:
“Una tarea central de la enseñanza es permitir al estudiante realizar las tareas del aprendizaje” (pág 155) 
"El profesor X enseñó pero su alumnos no aprendieron"
La tarea central de la enseñanza es permitir al estudiante realizar las tareas del aprendizaje. La tarea de la enseñanza consiste en permitir la acción de estudiar; consiste en enseñarle cómo aprender.  

El profesor no transmite o imparte el contenido. La tarea del profesor consiste en apoyar el deseo de R de “estudiantar” (ser estudiante) y mejorar sus capacidades de hacerlo. El profesor más bien instruye al estudiante sobre como adquirir el contenido a partir de sí mismo, del texto u otras fuentes. A medida que el estudiante es capaz de adquirir el contenido, aprende. 

Se ha remplazado la consecuencia del aprendizaje por el perfeccionamiento de la actividad de estudiar como una de las tareas centrales de la enseñanza. 

En este esquema se sostiene que el profesor es importante para las actividades propias de ser un estudiante (el hecho de “aprender” entendido como tarea), no para la adquisición comprobada del contenido por parte del alumno (el hecho de aprender entendido como “rendimiento”). Así si los estudiantes que fracasan en un examen de contenidos razonablemente válidos y fiables, incluidos en la instrucción, deben aceptar la mayor parte de responsabilidad por este fracaso. En la medida que los estudiantes carezcan de las capacidades de estudio necesario para desenvolverse bien en esta prueba, no se le dé oportunidad de ejercitar esta capacidades o no se le ayude y estimule para interesarse en el material que debe aprender, el profesor debe aceptar una parte importante de responsabilidad por el fracaso del estudiante.

  1. Consecuencias, para un enfoque sobre la enseñanza, de adoptar una concepción del aprendizaje como rendimiento o de adoptar una concepción del aprendizaje como tarea  
Cuando se adopta la concepción del aprendizaje como rendimiento, se lo está usando para referirse a lo que el estudiante realmente adquiere del aprendizaje; y cuando se adoptar una concepción del aprendizaje como tarea, se esta refiriendo a los procesos que el estudiante usa para adquirir el contenido. Para el autor, ambas son erróneas.

Los procesos de enseñanza y los de aprendizaje son diferentes, confundirlos, establecer consecuencias causales entre ambos solo exhiben consecuencias empíricas engañosas.

  1. Justificación de Fenstermacher a su afirmación sobre que los profesores “no deben poseer el conocimiento en la mente para poder enseñarlo”
Las tareas del enseñante incluye instruir al estudiante acerca de los procedimientos y exigencias del rol de estudiante, seleccionar el material que debe aprender, adaptar ese material para adecuarlo al nivel del estudiante, proporcionar la serie adecuada de oportunidades para que el estudiante tenga acceso al contenido, controlar y evaluar el progreso del estudiante y ser para el estudiante una de las principales fuentes de conocimientos y habilidades.

El profesor es importante para las actividades propias de ser un estudiante (el hecho de aprender entendido como tarea), no para la adquisición comprobada del contenido por parte del alumno (el hecho de aprender entendido como rendimiento). 

Lo que se aprende puede estar en la cabeza de los profesores, o en un libro, en una película o en un programa; la tarea del profesor va ser permitir al estudiante tomar posición del contenido donde quiera que éste esté.

  1. Ventajas que, según la perspectiva del autor, tiene el establecer una distinción entre una definición genérica de enseñanza y una definición elaborada de enseñanza
Afirma el autor, respecto al concepto de enseñanza, que:

“podemos confundir el significado básico o genérico con sus formas elaboradas, como por ejemplo buena enseñanza o enseñanza con éxito”.
Las condiciones genéricas proporcionan la base para responder si una actividad es o no enseñanza. Así, el concepto genérico nos permite diferenciar que es enseñanza de lo que no es, responde a la pregunta ¿qué es la enseñanza?, pero no responde a si ésta tiene éxito o a sus bondades.

Sólo las concepciones elaboradas de enseñanza (realizadas por psicólogos educacionales, filósofos de la educación, antropólogos, sociólogos, etc.) responden a preguntas más específicas de la educación como pueden ser sus resultados, sus bondades, su estructura, sus funciones, etc., por ejemplo: si una enseñanza es exitosa, si la enseñanza es buena, etc.

  1. Diferencia entre la buena enseñanza y la enseñanza con éxito
Buena enseñanza no es lo mismo que con éxito. 

El autor establece que buena enseñanza tiene fuerza moral y epistemológica. 
En el sentido moral equivale a preguntarse que acciones docentes pueden justificarse basándose en principios morales y son capaces de provocar acciones de principio por parte de los estudiantes.
En el sentido epistemológico equivale a preguntarse si lo que se enseña es racionalmente justificable y, en última instancia, digno de que es estudiante lo conozca, lo crea o lo entienda.

La enseñanza con éxito ser refiere a la enseñanza lograda, se vincula con la evaluación  (ver si el individuo aprendió o no).

Hasta aquí Gary Fenstermacher...

... Pero no sé si estoy tan de acuerdo con la idea de que el profesor sea menos importante a la hora de evaluar el rendimiento. ¿La evaluación la dejaríamos en manos de los mismos estudiantes, de un ente externo como puede ser el Ministerio, o se aplicarían tal vez estándares internacionales en forma automática?  Pensemos...


Fuente: Fenstermacher, Gary "Tres aspectos de la filosofía de la investigación sobre la enseñanza" en  Wittrock, M. “La investigación en la enseñanza” Tomo 1. Madrid, Barcelona. Paidós, M.E.C. 1989.