En Pizarras y Pizarrones hemos desarrollado un trabajo de campo cuyo objetivo es analizar las preferencias en lecto-escritura de nuestros lectores, así como las nuevas formas de enseñanza y aprendizaje. Les hemos pedido su colaboración para completar una pequeña encuesta anónima que como máximo les insumiría 10 minutos. Agradecemos su participación! La encuesta cerró el 31-08-17 y en unos pocos días publicaremos sus resultados...
Frente del Instituto Antonio Próvolo (Delfo Rodríguez)
"A mi hijo lo obligaron a tener sexo oral con otro alumno"
Autoras/es: Roxana Badaloni para Clarín
Conmoción en Mendoza
Lo relató la madre de una de las víctimas de los sacerdotes del Instituto Próvolo. Contó que presentó la denuncia en 2008, pero la causa nunca avanzó. Hay más casos...
Hace unas semanas, una madre muy apurada me vino a consultar cómo decirle a su hijo pequeño que una tía suya había muerto. El tema de la muerte es un tema delicado, casi siempre evitado, pero por el que los niños preguntan en ocasiones. Algunos consejos prácticos sobre cómo afrontar esta situación:
Es Delito de Lesa Humanidad el enriquecimiento en la gestión gubernativa de los"representantes", el fraude sobre el Estado, el abuso sobre la niñez, la trata, el proxenetismo y sus consecuencias, como toda violencia de género.
"Las fuertes resistencias contra lo femenino no serían de índole intelectual, sino que proceden de fuentes afectivas; la irresoluble perversión no sublimada y ambigüedad sexual del varón que posee la decisión final en éste esquema, donde lo masculino sigue siendo la ley". Osvaldo Buscaya
La civilización patriarcal ha tenido que asumir varias grandes humillaciones, todas vinculadas a la ciencia y frontalmente opuestas a dogmas religiosos.
Autoras/es: PorAzar.com, con comentarios de Stella Maris Torre
Un profesor de Psicología en Estados Unidos, quien se se encuentra en la actualidad enseñando a su clase el conocido dilema ético, conocido como el "Dilema del Tranvía", o bien "Dilema del Tren". Al llegar a casa al final del día, y por estar jugando con trenes con su hijo, pensó que sería interesante ver la respuesta del niño de tan solo dos años, al mencionado problema. Grabo su respuesta para poder compartir y discutir con su clase, especialmente teniendo en cuenta que también debía discutir el desarrollo moral a partir del nacimiento, puesto que el y su esposa, habría estando constantemente guiando a su hijo desde el nacimiento. Hasta aquí, el comentario del Autor. Ahora, Pizarras y Pizarrones coincide en que se trata de una problemática de desarrollo moral, pero hacemos algunos cuestionamientos. Ah! primero vean el video, al pie están nuestros interrogantes y ¡agradeceríamos muchísimo recibir sus comentarios!
(Fecha original del artículo: Septiembre-Octubre 2016)
Nunca olvidaré ese terrible examen final de Psicología Educacional en Filo. Todxs estábamos aterrorizados, el pánico iba creciendo a medida en que salía algún compañerx que nos contaba, con lujo de detalles y lágrimas en los ojos, de qué manera feroz lx habían bochadx. De paso les digo que este clima de amenaza de inminente invasión extraterreste o de choque del cometa Halley contra la tierra, hizo que muchxs estus desisitieran siquiera de ver qué onda el interior del aula: dejaron el final para un futuro más lejano que cercano.
En fin, en mi caso (no por valiente sino porque con tal de terminar rápido la carrera decidí apostar a la ruleta) esperé impaciente mi turno. Me llamaron, me tocó como examinadora la titular de cátedra y me desplegó cuatro preguntas una peor que la otra.
Digo esto no porque una no hubiera estudiado, sino que tuve en "suerte" desarrollar las teorías con las cuales menos estaba (ni estoy) de acuerdo. Una de mis respuestas estaba relacionada con la teoría de Piaget acerca del desarrollo moral del niño. Cito algunos conceptos de la misma: "[...] existen tres grandes períodos en el desarrollo de la justicia en el niño : un período que se extiende hasta los 7-8 años, durante el cual la justicia se subordina a la autoridad adulta [...] El primer período se caracteriza por una indiferenciación de las nociones de lo justo y lo injusto con las nociones de deber y desobediencia: es justo lo que se conforma a las consignas impuestas por la autoridad adulta."
Recuerdo cuando había leído el texto respectivo, y sin ánimo de ofender a ningún piagetiano sino de expresar mi opinión y ansiando recibir otro/s puntos de vista, les confío que esta parte de su "corpus" me había causado mucha risa porque no la consideraba (ni la considero) basada en hechos comprobados/comprobables científicamente. Más bien, sigo creyendo hoy en día, es un intento de tratado acerca filosofía moral mezclado con los ya famosísimos estadíos de desarrollo intelectual en los seres humanos.
Básicamente Piaget concluye en que cuando un sujeto llega al estadío del pensamiento abstracto recién ahí termina de construir sus barreras morales (ejemplo: entiende que matar es malo).
Sin embargo, según muchas autoridades en el tema, sabemos que es prácticamente imposible alcanzar este estadío supremo a nivel global de conocimientos. Ejemplo simple producto de mi experiencia: en otra materia relacionada con Educacional, Psicología Evolutiva, la profe de los prácticos un día nos tiró un sencillo problema matemático para resolver mentalmente, tipo "si fulana tiene el triple de caramelos de mengana menos uno, y mengana tiene 10 caramelos, ¿cuántos tiene fulana?". En fin, la cosa es que no lo pudo resolver nadie excepto quien les habla, siendo todos estudiantes universitarios con un supuestamente aceptable entrenamiento en Matemáticas proveniente del secundario...
Después discutimos colectivamente la experiencia. Y llegamos a la conclusión de que mi respuesta correcta no fue producto de la genialidad, sino de que yo había profundizado el campo de las matemáticas cuando estudié Ciencias Económicas. Eso, simplemente eso...
Volviendo a aquel final de terror educacional, en aquella oportunidad cuando respondí objetando la teoría del desarrollo moral tuve una discusión con la titular de cátedra acerca de mi pésima interpretación de la teoría y blabla. Para los curiosos les cuento que finalmente aprobé con ocho (creo que me salvaron el resto de las preguntas).
Por otra lado, y ya en el Psicoanálisis, es bastante conocida la definición freudiana del niño como "perverso polimorfo", el cual sólo después de la resolución del Edipo y el período de latencia, incorpora las "barreras morales". Cito: "DISPOSICIÓN
PERVERSA POLIMORFA. Es instructivo que
bajo la influencia de la seducción el niño pueda convertirse en un perverso
polimorfo, viéndose arrastrado [siendo desviado] a practicar toda clase de
transgresiones posibles. Esto muestra que en su disposición trae consigo la
aptitud para ello; tales actos tropiezan con escasas resistencias porque, según
sea la edad del niño, no se han erigido todavía o están en formación los diques
anímicos contra los desbordamientos sexuales: el pudor o la vergüenza, el asco
y la moral. En esto el niño no se comporta diversamente de la mujer vulgar, no
cultivada, en quien se conserva idéntica disposición perversa polimorfa. [...] es imposible no reconocer algo común a todos los seres humanos, algo que tiene
sus orígenes en la uniforme disposición a todas las perversiones."
En fin, con tanta cháchara lo que quisiera transmitir es lo que interpreté cuando ví el video de este niñito de dos años.
Tiene frente así un carril ferroviario donde está el tren. Este carril se bifurca y sobre un ramal hay cinco muñequitos y sobre el otro hay uno sólo. Se le pregunta al niño por donde haría pasar el tren y éste tranquilamente traslada al muñequito solitario junto con los demás y luego hace pasar el tren por el carril donde están todos. Y todo esto lo hace sin dudar, o sea, el pibe parece no tener ningún dilema.
¿Significa esto que todavía no desarrolló su moral o que es un perverso?
¿No podemos también interpretar que el nene quería tener juntitos a todos los protagonistas de la historia -tren incluido-, manifestando una categoría moral que tal vez acompañe al niño pequeño pero está bastante olvidada por los adultos: la solidaridad?
Recién en el final, cuando el nene ve el desastre que provocó la máquina, queda sorprendido. Sorprendido, no culposo ni atemorizado ni nada de eso. Sorprendido, porque los resultados no fueron lo que él esperaba (que pasearan alegremente todos juntos por la vía, por ejemplo...)
Por más que los cientistas quieran poner cada cosa en su lugar, no dejan de mirar a los niños con las categorías aplicables a los adultos, gravísimo error, creo...
Así como la niñez es una construcción social, sobre ella a su vez se apoyan enfoques de lo más descabellados (aún teniendo el cuenta los contextos históricos de producción). Sin caer en el concepto rousseauniano (y rosa) sobre los niños, tampoco creo que podamos considerarlos como amorales, como perversos.
¡¡¡Cosas veredes que non crederes!!!
Bibliografía:
Freud, S.: (1905) Tres
ensayos de teoría sexual, disponible aquí (sitio consultado el 16-10-16)
Piaget, J.: (1932) El criterio moral en el niño. Ediciones Martínez Roca, S.A. Barcelona, 1984
Las mujeres podrían paralizar el mundo si quisieran, si consideraran que la derecha y la izquierda es un área estricta del perverso patriarcado irresoluble y ambiguo sexual que, en la base de la nueva estructura social establece pactos con sus alas de la derecha y de la izquierda para facilitar la hipócrita inclusión social, con su metodología de situaciones localizadas de fuertes crisis financieras emergiendo dos áreas, China e India, que se adscriben con los "tigres asiáticos" y el mundo ex soviético; éste último ex ala izquierda del perverso patriarcado global.
(Fecha original del artículo: Enero 2016)
El feminismo debe considerar que, la necesidad de reglamentar la actividad laboral con base en los Derechos Humanos, relacionado con las materias de Derecho Penal, Sociología General y Derecho Constitucional con el argumento de que el grupo social conformado por las denominadas "trabajadoras del trabajo casi siempre invisible y casi nunca recompensado que cumplen en los hogares, en una megalópolis norteamericana o en una aldehuela africana" se hallarían "desamparadas" de la legislación demostrando la prepotencia perversa de la sociedad patriarcal, que debe ser interrelacionada con el entorno que conforman. Es decir que la perversa civilización patriarcal, adaptándose a los tiempos, "recrearía", el trabajo casi siempre invisible y casi nunca recompensado que cumplen en los hogares, en una megalópolis norteamericana o en una aldehuela africana, impuesta como un acto "religioso".
Un penoso conflicto que la mujer padecería sería; ¿Cómo admitir que el patriarcado es el padre, el hermano, el compañero, el dirigente, el ecuménico, etc., y que en esta regla no habría excepción?
02-01-2016
Buenos Aires
Argentina
Osvaldo Buscaya (Bya)
(Psicoanalítico)
Femeninología
Lo femenino es el camino
femeninologia@yahoo.com.ar
Por qué las mujeres podrían paralizar el mundo si quisieran
Imagina que las mujeres del mundo se declararan en huelga. Todas. Que por un día se negaran a realizar tareas domésticas, a cuidar de los niños y los ancianos. ¿Una catástrofe? Probablemente, pero quizás sería la única manera de demostrar la importancia del trabajo casi siempre invisible y casi nunca recompensado que cumplen en los hogares, en una megalópolis norteamericana o en una aldehuela africana.
mujer-trabajo-domestico
Solo en México el trabajo no remunerado de las mujeres equivale a cerca del 20 por ciento del PIB (El Universal)
El llamado a una huelga de mujeres sonará sin dudas sacrílego a los machistas irremediables. Sin embargo, esa amenaza revela una simple cuestión de justicia. Porque ellas siguen cargando con el mayor peso de la reproducción social –que no solo se refiere a la maternidad, por cierto—y reciben a cambio de ese esfuerzo las migajas de la riqueza producida.
Laboriosas y holgazanes
Poco importa la geografía: las mujeres realizan una cantidad desproporcionada de trabajo no remunerado. Tres de cada cuatro horas empleadas, según datos de Naciones Unidas, en labores como cocinar, limpiar, acarrear agua y combustible. Además, se ocupan de los niños, atienden a los enfermos y cuidan a las personas de edad avanzada.
En Estados Unidos, por ejemplo, ellas efectúan dos tercios de los quehaceres hogareños. Y no solo los cumplen con sus manos, sino también los planifican y coordinan la participación de la familia... cuando los demás colaboran. A juzgar por las cifras históricas, las estadounidenses de hoy deberían considerarse afortunadas: medio siglo atrás los hombres trabajaban dos veces menos en casa.
envejecimiento-poblacional
El envejecimiento poblacional aumentará la carga de trabajo sobre las mujeres (AFP)
Reportes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revelan que la tendencia atraviesa las naciones desarrolladas, donde la equidad entre hombres y mujeres ha alcanzado las notas más altas. Como promedio las mexicanas dedican alrededor de 280 minutos diarios al trabajo doméstico (sin incluir el cuidado de otros miembros de la familia), frente a solo 75 minutos sus compañeros. Pero los reyes de la holgazanería son los asiáticos: los japoneses "consagran" ocho veces menos tiempo que las niponas a esas tareas, mientras los coreanos del sur ofrecen apenas 21 minutos al día, seis veces menos que sus coterráneas.
Sin embargo, cuando observamos el tiempo gastado en actividades deportivas o entretenimiento... Ellos siempre encuentran un momento para sentarse frente al televisor o salir a jugar con sus amigos. ¿Un cliché feminista? No, las estadísticas de la OCDE confirman ese lugar común: como promedio en esos 34 países los varones disponen de 1,2 veces más tiempo que las mujeres para divertirse.
Siempre ha sido así. Hay "tareas femeninas" y "tareas masculinas". Cada cual cumple su función en la sociedad. ¿Por qué cambiar ese orden establecido desde épocas inmemoriales? Y un etcétera de buenas razones para justificar la desigualdad. Antes de dejarse convencer, una pregunta: ¿los hombres aceptarían ejecutar sus importantes trabajos fuera del hogar sin recibir un salario?
Las actividades domésticas son tan o más cruciales que los empleos en cualquier sector económico. Si nadie las efectuara las sociedades caerían en un caos inmediato. No exagero. Pero a ellas nadie les paga por sostener el ritmo de la humanidad sobre sus brazos. Y cuando reciben un salario por trabajar fuera de casa, con frecuencia es menor al de sus colegas.
mujer-trabajadora-china
Las mujeres tienen más probabilidades de ser empleadas en puestos más vulnerables y peor pagados (EFE)
Trabajar más, ganar menos
No redescubriremos el "agua tibia". Tampoco se necesita un doctorado en sociología para saber que las mujeres por lo general ganan menos que los hombres, a pesar de todas las leyes sobre la equidad salarial. En América Latina ellas reciben 19 por ciento menos que sus colegas varones. En el Reino Unido, donde la diferencia ronda el 14 por ciento como promedio, el abismo crece hasta 55 por ciento cuando se considera la franja superior los asalariados.
Si sumamos las horas remuneradas al tiempo dedicado a las labores domésticas, entonces la desigualdad precisa de adjetivos superlativos. ¿Vergonzosa, indignante, inmoral...?
Para reducir el desequilibrio, Naciones Unidas recomienda incrementar las licencias parentales pagadas, anima a los hombres a asumir una mayor proporción de los quehaceres en el hogar y llama a asegurarse de que el salario se corresponda con el trabajo realizado, sin importar el sexo.
Tímidas recomendaciones que por desgracia muy pocos escucharán.
Desde
mi egreso de
la
universidad
hasta la
actualidad, me
he preguntado
por el lugar
del
psicoanálisis
en la salud
pública -de
igual modo que
por la
relación entre
individuo y
sociedad-. La
respuesta a
esta pregunta
termina de
anudarse a
partir de mi
viaje de
rotación a
Paris[1], bajo
la siguiente
sorpresa: la
pregunta
acerca de si
es posible un
psicoanálisis
en salud
mental no
tiene
demasiado
sentido de ser
respondida,
sino que su
sentido sólo
se alcanza al
de-construirla.
Es decir, al
plantearse una
especie de
arqueología
del saber en
esa pregunta.
Y esto me
lleva hacia la
encrucijada en
la cual nace
el
psicoanálisis,
y que es la
práctica
liberal. Cada
vez que vemos
la frase
"Psicoanálisis
y Salud
Mental", vemos
condensarse en
esa "y" una
revolución, la
francesa, que
deja por
separado al
psicoanálisis
respecto de la
revelación de
los
movimientos de
la Salud
Mental de que
todo acto
clínico es en
última
instancia un
acto político.
Sin embargo
encuentro que
el índice de
que el
liberalismo ya
se encuentra
allí jugado,
como tercero,
es que aún hoy
el
psicoanálisis
participa de
la ilusión de
que se podría
estar al
margen de la
sociedad,
ubicando su
mito de
nacimiento en
un
por-fuera-de
la cultura. Es
esto lo que
llamo "Teoría
de la
Marginalidad
del
Psicoanálisis",
la cual tiene
efectos que es
preciso
reconocer.
Resulta
difícil
entender la
escena
política
contemporánea,
tanto en
Latinoamérica
como en
Argentina, sin
tener en
cuenta los
procesos de
participación,
organización y
luchas que,
tanto en
nuestro país y
como en el
continente,
han
protagonizado
distitnos
sectores
populares
contra el
modelo
neoliberal,
implementado
durante la
década del 90,
luego de la
derrota de las
apuestas de
transformación
revolucionaria
de las
sociedades de
los años 70, y
del
estrepitoso
derrumbe de
los
socialismos
reales hacia
fines de los
80 del siglo
pasado.
Se
escucha en
diferentes
ámbitos
invocar la
importancia de
que el
psicoanálisis
resista el
embate del
creciente
individualismo
producto del
neoliberalismo
globalizado.
Sin embargo es
posible que el
desafío actual
del
psicoanálisis
sea poder
pensar sus
propios
obstáculos y
limitaciones,
sus vigencias
tanto como sus
desactualizaciones
más que
endurecer sus
resistencias.
Existe siempre
el riesgo que
la peste que
Freud traía a
América se
convierta en
política
conservadora,
deje de
diseminarse y
proliferar por
los
intersticios y
se convierta
en
disciplinado
cultivo; a
menudo, los
discursos que
se oponen a
rozar
sus fundamentos esgrimiendo
el peligro del
derrumbe y
consagrando su
edificio
teórico como
mausoleo
derivan hacia
esa orilla.
Suponer que
debemos
mantener
nuestros pies
firmes dentro
del plato de
la teoría y la
práctica
psicoanalítica,
implica
cartografiar
con firmeza
esos bordes y
definir con
precisión el
género al que
pertenecen las
teorías y
prácticas
psicoanalíticas.
Sin embargo,
tiendo a
pensar que el
suelo
histórico-social
donde nuestras
teorizaciones
se suscitan y
se inscriben
tanto como las
preguntas que
nos impulsan a
pensar se
generan en la
actualidad y
no provienen
de una esencia
humana
atemporal.
Autoras/es: Nicolás Alonso, Paula Dombrovsky, Mariela D´oria, Nicolás García
En
la
residencia de
salud mental
tenemos la
opción de
realizar una
experiencia de
trabajo desde
APS o
inclusión
social en un
espacio del
Movimiento de
Ocupantes e
Inquilinos
(MOI) que
trabaja con
pacientes del
sistema de
salud mental:
El Programa de
Integración
Comunitaria
(PIC).
En
los últimos
diez años una
parte
significativa
de mis
prácticas
profesionales
se ha
desarrollado
en las casas
de las
personas
-conociendo
sus formas de
vivir y ocupar
esos espacios,
recorriendo
diversos
barrios de la
Ciudad de
Buenos Aires-.
Este hecho
configuró una
puesta en
movimiento
concreta,
interactuando
desde un
equipo
interdisciplinario,
con personas
que sufren
ciertos
padecimientos
que les
impiden salir
de sus casas,
y por lo tanto
también con
sus familias.
La
historia se
remite a la
década del '60
cuando
Franco
Basaglia
comienza a
humanizar al
hospital
psiquiátrico
de Gorizia,
eliminando
toda medida
coercitiva y
desarrollando
el sistema de
puertas
abiertas.
Transferido a
Trieste, logra
desplegar la
reforma con
mayor éxito y
en 1978
sanciona la
LEY 180: se
cierran todos
los manicomios
de Italia, se
abren los
centros de
salud mental y
se establece
que los
tratamientos
deben ser
voluntarios
(la
obligatoriedad
es una
excepción que
debe
realizarse
sólo bajo
determinadas
condiciones).
BARBECHO,
Revista de
Reflexión
Socioeducativa Nº2,
pp.
13-16 Diciembre-Abril
2003
La interesante
visión desde
la que James
Petras aborda
algunas de las
consecuencias
de las
actuales
políticas
neoliberales
se plantea
desde una
perspectiva
holística que
no sólo
analiza los
efectos sino
que hace
frente a la
raíces del
problema. La
depresión y
otras
dificultades
tan cercanas a
todos debido,
fundamentalmente,
a la
precarización
del empleo y
al despido
libre, son
afrontados a
través de la
organización
colectiva o la
acción de
clase.
A
mediados del
año 2013 la
porteña
Editorial
Topía publicó
un libro de mi
autoría cuyo
título es
"¿Porqué dios?
La necesidad
del ateísmo".
Sin embargo,
en el mismo se
me quedaron
algunas ideas
en el teclado
del
procesador,
esto obedeció
–posiblemente-
a la senilidad
que me aqueja
y, en la
presente nota,
trataré de
completarlos
refiriéndome
en particular
a la
pederastia de
sacerdotes.
Con
la intención
de observar
algunos
aspectos de la
actual niñez
digital, la
nacida dentro
de la sociedad
del
espectáculo,
bucearemos en
la historia de
la infancia.
En leyendas,
mitos,
religión y
relatos
históricos
podemos ver
cómo los niños
fueron
realzados o
ignorados en
diversos
períodos
históricos.
Nos servirán
para
comprender lo
que promueve
la sociedad
del
espectáculo,
ver cómo el
entramado de
entretenimiento,
por vía de la
imagen, y el
control social
va modificando
lo que
entendemos por
infancia
Un
grupo de
psicoanalistas
freudianos de
diferentes
países apelan
a renunciar a
la
abstinencia
política y
reformar la
formación
psicoanalítica.
Los miembros
de la Revista
Topía adhieren
a esta
convocatoria.
"Los
buenos deseos
me vienen
particularmente
bien, puesto
que han
lanzado a
todos los
espíritus
maléficos
contra mi.
Afortunadamente
los conozco
desde muy
atrás y, por
tanto, me
inspiran
escaso temor"
S. Freud
(1913)
Joseph Breuer
y Sigmund
Freud
desbordaron el
marco de la
perspectiva
técnica,
científico-natural
de la medicina
de su época,
en tanto no
denigraron los
extraños
fenómenos
histéricos
(padecimientos
somáticos sin
sustrato
orgánico),
catalogándolos
como
simulaciones.
Muy por el
contrario,
pusieron a sus
pacientes en
valor(prominentemente,
Bertha von
Pappenheim y
Anna von
Lieben),
considerándolos
como aliados y
como
proveedores de
conocimiento.
En suma,
entablaron un
verdadero
diálogo con
aquellos.
Freud se
transformó de
un científico
del objeto a
uno del
sujeto. Avanzó
hacia una
posición
crítica de las
instituciones
-erigidas por
la historia
individual y
social- esto
es, desentrañó
la esencia
engañosa de lo
pretendidamente
natural. El
Psicoanálisis
se volvió
Ciencia Social
a raíz del
hallazgo que
el poder
avasallador de
las
producciones
neuróticas (o
religiones
privadas) del
individuo
-apabullado
por la cultura
de la
domesticación-
se funda en el
olvido o en la
represión de
la propia
historia, de
nuestras
propias
invenciones.
Lo mismo vale
para el poder
de las
instituciones
culturales del
tipo de las
religiones
colectivas.