martes, 14 de junio de 2011

Desarrollo cognitivo y Educación en la obra de Bruner

Autoras/es: Stella Maris Torre
(Fecha original del artículo: Mayo 2006)

Las principales cuestiones que trata Jerome Bruner en su libro Desarrollo cognitivo y Educación son las siguientes:
  • Sin las influencias educativas el desarrollo humano no sería lo que es.
  • (De allí que pasa a) situarse en el entrecruce de los caminos que unen el desarrollo de la inteligencia en los niños y las influencias culturales que a través de la educación contribuyen a moldear ese desarrollo.
  • Desarrollo humano y naturaleza del proceso educativo:
“No creo que pueda estudiarse o entenderse el desarrollo humano sin adoptar al mismo tiempo una postura con respecto a la naturaleza del proceso educativo. [...] La psicología y la educación deben trabajar conjuntamente y en colaboración con la sociología, la economía y las demás ciencias del hombre. Las cuestiones de educación son demasiado complejas para una sola disciplina académica.”

El desarrollo psicológico: dos observaciones:
  • Aportes sobre percepción, desarrollo de los sistemas de representación, papel de la cultura en el desarrollo cognitivo, educación, competencias y destrezas tempranas, adquisición el lenguaje
  • En la estela de Vygotsky, haciendo popular la obra de aquel a través de sus ampliaciones y desarrollos a temas y conceptos medulares en los planteamientos vygotskyanos: formato, andamiaje
FORMATO (Bruner): ilustra el TRÁNSITO DE LO INTERPERSONAL A LO INTRAPERSONAL (Vygotsky)
Da cuenta de cómo el niño pasa de la comunicación no verbal a la verbal con la ayuda y guía de unos adultos que crean un entorno sistemático y recurrente en el que al niño no le es difícil insertar sus producciones lingüísticas y hacer el tránsito de la comunicación al lenguaje. Se trata de una relación social especial: microcosmos creado por el adulto en la interacción con el niño alrededor de algún objeto o situación que les interesa conjuntamente; lo especial radica en la regularidad del microcosmos y en el papel de guía que el adulto realiza en todo momento.
Se trata de un diálogo en el que al principio, el papel del adulto consiste en llenar de contenido tanto los turnes en que le corresponde hablar a él como los que pertenecerían al niño. A medida que éste vaya siendo capaz de llenar sus turnos, la madre va retirando su intervención. El niño llega a lograrlo porque antes, cuando carecía de competencia para hacerlo, el adulto lo había hecho por él asumiendo su parte en los diálogos. Luego, progresivamente, estos elementos que están en la esfera de la interacción (lo interpersonal) acaban por formar parte de las capacidades del niño (lo intrapersonal)
Ejemplo: formato de lectura de libros (proceso de andamiaje en el contexto de la enseñanza-adquisición del lenguaje)

ANDAMIAJE (Bruner) : ilustra la ZONA DE DESARROLLO PRÓXIMO (Vygotsky)
Un niño y un adulto concentran su atención conjunta en la realización de determinada tarea. El adulto comienza por simplificarle al niño la tarea, asumiendo la realización de las partes más difíciles y dejándole las más fáciles; cuando sea ya eficaz en éstas, el adulto va a quitar parte de su apoyo, dejando al niño la ejecución de un fragmento de la tarea que antes realizaba él. Según el niño gana en competencia, el adulto va aumentando las exigencias al retirarle parte de los apoyos que antes le prestaba.
Es decir, el adulto parte del punto en que el niño se encuentra (nivel de desarrollo actual) y va “tirando” de sus competencias hacia arriba, moviéndole en el sentido de una mayor eficacia y competencia dentro de la zona de desarrollo que le es posible desde el punto del que parte (zona de desarrollo próximo). La tarea del adulto es la de modular los movimientos hacia arriba del andamio sobre el que apoya los logros del niño, siendo a la vez sensible al punto de partida de éste y a su capacidad para ir un poco más allá.
Ejemplo: construcción de una pirámide
El desarrollo es un proceso socialmente mediado, asistido, guiado en el que, en consecuencia, el papel de la educación y de los procesos educativos es crucial. La intervención educativo es el factor determinante de lo que ha de ser el curso evolutivo, su forma y contenido. En los planteos de Bruner, desarrollo y educación están íntima e indisolublemente imbricados entre sí.


La educación: Es una forma de diálogo, una extensión de éste, en el cual el niño aprende a construir conceptualmente el mundo con la ayuda, guía, “andamiaje” del adulto. Tal diálogo varía en forma y objetivos en función de una serie de variables cruciales (núcleos de preocupación relacionados con la educación):
  • La edad del niño: tanto en un bebé como en un niño escolarizado, se dan situaciones educativas en las que el adulto actúa como su tutor, pero las características de aquel relacionadas con su edad, capacidad de comprensión, intereses, introducen diferencias esenciales.
  • La cultura del niño y la cultura escolar: (aquí Bruner-Palacios hacen una distinción que me parece cargada de tintes funcionalistas y evolucionistas, no aportando evidencias empíricas:)
El papel de la educación consiste en guiar el desarrollo por unos derroteros determinados culturalmente definidos: a través del proceso educativo, los adultos van aportando al niño “andamios”,  “prótesis” en las que puede apoyarse para avanzar en el proceso de su incorporación de la sociedad. (¡función socializadora!)
  • Dimensión socio-política de la educación-escuela: la escuela, creada como institución encargada de la transmisión de la cultura, de la organización de los aprendizajes del niño, plantea importantes problemas que se deben responder para hacer del proceso educativo una real asistencia al desarrollo. Uno de los problemas es que la escuela transmite un tipo de cultura a través de unos medios (como el lenguaje) que conectan mucho mejor con la cultura y los recursos de unos niños que con los de otros. Ejemplo: su relación con el lanzamiento del programa “Head Start” (aparte de tener un nombre muy poco adecuado, no se está objetando a la escuela, sino que se procura que los niños no tengan dificultades allí iniciándolos a la estimulación y cultura de la escuela)
  • Dimensión evolutiva de la educación-escuela: hay una difícil problemática en el ajuste entre:
         Lo que se transmite al niño y la forma de transmisión y,
      Aquello que el niño está capacitado para aprender y los procedimientos de que dispone para la realización del aprendizaje.

En esta cuestión, Bruner adopta una postura más cercana a Vygotsky que a Piaget, mediatizada por su forma de concebir el desarrollo cognitivo como un proceso de fuera hacia adentro (de la cultura, de los otros, hacia el individuo, hacia el yo) y no como un proceso de dentro hacia afuera. El papel de la educación es alentar el desarrollo, guiarlo, mediarlo. La educación es un proceso por el que la cultura amplifica y ensancha las capacidades del individuo, y para ello es necesario que se realice una transferencia de elementos que están fuera de él.

Esa transferencia no puede ser hecha de cualquier modo a cualquier edad. Cuando Bruner afirma que:
“Cualquier materia puede ser enseñada a cualquier niño de cualquier edad en forma a la vez honesta y eficaz”
         Se está refiriendo a lo que él llama un problema de conversión: cualquier cuerpo de teoría o destreza pueden traducirse a una forma de presentación que los haga asequibles para el niño en función de sus posibilidades evolutivas actuales y potenciales, la cual empezará con procedimientos marcadamente activos e intuitivos para los niños más pequeños y se dirigirá luego progresivamente a formas de presentación cada vez más elaboradas, simbólicas, conceptuales.
         En este contexto se enmarca el currículum en espiral: recurrente, no lineal, retomando constantemente y a niveles cada vez superiores los núcleos básicos de cada material.
Si, según Bruner:
-          existe una versión apropiada de cualquier destreza o conocimiento que pueden ser aprendidos a cada edad, en cada nivel de desarrolla
-          el contenido fundamental del aprendizaje debe estar constituido no tanto por detalles más o menos superfluos, sino por la estructura fundamental de las materias o cuerpos de teoría o de destrezas que el niño ha de aprender, estructura que debe ir ampliando su alcance y profundidad a medida que las posibilidades de desarrollo y aprendizaje del niño así lo permitan
Resulta entonces que
-          un plan de estudios ideal es aquel que ofrece, a niveles cada vez más amplios y profundos, unos contenidos y procedimientos siempre adaptados a las posibilidades de aprendizaje y desarrollo infantil
En consecuencia,
-          El curriculum, debe ser recurrente, no lineal sino en espiral, retomando constantemente y a niveles cada vez superiores los núcleos básicos de cada material.
  • La actividad cotidiana del adulto como educador: el adulto estructura situaciones, prepara materiales retadores para el niño, y luego, aporta elementos que ayuden a construir una respuesta al problema que se plantea, de tal forma que con las nuevas exigencias, vienen también nuevos apoyos. Dado que la educación es un esfuerzo por contribuir a dar forma al desarrollo, la labor de guía, de tutoría, de estructuración de situaciones, y de relaciones cobra un especial significado. Aquí son importantes: los materiales, las situaciones de aprendizaje, el adulto, pero esto no significa que el profesor sea el protagonista exclusivo. Ejemplo: uso de muy diversos materiales, entre ellos, películas, en su proyecto “una asignatura sobre el hombre”, integrador de un curriculum en ciencias sociales.
  • La actividad del alumno: su curiosidad, imaginación y creatividad, intereses y motivaciones, deben encontrar ocasión de manifestarse y desarrollarse, y de hacerlo en el contexto de las situaciones educativas diseñadas por el adulto. Dado que el desarrollo es entendido como resultado de los procesos de interacción guiada, todos estos factores que expresan la individualidad del niño ocurren en el interior de un marco en cuya organización y funcionamiento el profesor juega un papel clave.
  • Factores no cognitivos: la educación debe contribuir al desarrollo social y emocional de los alumnos.
  • Tratamiento de las diferencias individuales: para cumplir con “el cultivo de la excelencia” en cada alumno, no en un sentido elitista, sino que la educación contribuya a que cada alumno alcance el desarrollo óptimo de sus posibilidades en cada momento evolutivo. Ello obliga a una “personalización del conocimiento” que considera diferencias tan importantes como los sentimientos, valores, motivaciones, nivel de desarrollo real y potencial, etc. 


Fuente bibliográfica:
Palacios, J. “Introducción” en BRUNER, J.: Desarrollo cognitivo y educación. Madrid, Morata, 1988.