viernes, 9 de diciembre de 2011

La Educatividad y la Educabilidad en la Educación especial desde las perspectivas del término NEE

Leni Riefenstahl acuñó una imagen del
negro que hizo escuela y sigue encandilando
al blanco, pero que está en las antípodas
de cómo los africanos se fotografían
a sí mismos.
Autoras/es: Stella Maris Torre

Aclaraciones previas
De acuerdo con la teoría de la educación, para que los procesos de enseñanza-aprendizaje sean posibles en el ser humano, se requiere de dos elementos básicos:
§  personas con capacidad y voluntad de educarse, o lo que se ha llamado “educabilidad”;
§  y de otra parte, personas que intervengan con capacidades para facilitar, apoyar, colaborar en la educación de estas personas; es decir, personas que posean “educatividad”.


(Fecha original del artículo: Julio 2007)

1. Braslavsky (1981) ¿Hay una pedagogía Especial?

    EDUCABILIDAD: “disposición, ductilidad, plasticidad del alumno para recibir influencias y elaborarlas a favor de su autonomía personal” (Braslavsky, 1981)

    2. Baquero La educabilidad bajo sospecha

      EDUCABILIDAD: delimitación de las condiciones, alcances y límites que posee potencialmente la acción educativa sobre sujetos definidos en situaciones definidas (Baquero, 2002)
      Es necesario ponderar cómo las concepciones sobre la educabilidad de los S se emparentan con:
      §  Las razones que se atribuyen al fracaso escolar masivo
      §  La caracterización del dispositivo escolar “común”
      §  La necesidad de diseñar ofertas de EE o estrategias integradoras.

      1º DIMENSIÒN: incompletud y plasticidad
      2º DIMENSIÒN: capacidad de ser educado, de ser criado en forma humana y subjetivarse
      3º DIMENSIÓN: en términos escolares (acceso a prácticas, valores y saberes específicos)

      La matriz comeniana
      Ideal pansófico universal “enseñar todo a todos”, sin embargo el propio Comenio advierte los desafíos que presenta la inclusión y genérica de toda la juventud, con independencia de su origen, su sexo, o su ingenio.
      Pero existen “monstruos humanos” que resultan efectivamente ineducables “son espíritus completamente ineptos para la cultura”. El ideal pansófico pasa a ser casi universal.
      Sin embargo, los desafíos a la educabilidad no deben buscarse en las fallas de la naturaleza de los hombres, sino en el efecto de las prácticas de crianza o educación: el juego de diferencias en los ingenios y grados de educabilidad se expresa en la ineficacia del método
      ¿Qué quedò de la matriz comeniana? Diversidad de ingenios pero método único para corregir desvios con respecto al ideal de normalidad. Lectura de la diferencia como retardo, detenciòn o desvìo de un curso único de desarrollo deseable.

      La ficciòn de homogeneidad de la población escolar común
      Diversidad: educación especial, otras etnias, género, adultos, fracaso escolar, …
      Pero ¿Con qué criterios se define la diversidad?
      §  Versión débil: alteridad respecto a un tipo de homogeneidad. Es probable que la escolaridad común este impregnada de esta concepción, de marcada matriz comeniana
      §  Versión fuerte: característica de toda la población escolar, diferencia, elementos singulares o propios de una identidad cultural.
      La escuela ha desarrollado prácticas de enseñanza bajo la premisa falsa de la homogeneidad de puntos de partida, pero también en cierto modo atendió a la diversidad definiendo los criterios que otorgaban identidad al alumno común, sano, normal
      Lógica escolar: los alumnos, aun los agrupados en un mismo grado y sección de una escuela comùn, poseen evidentes diferencias entre sí, pero en la medida en que no afecten su educabilidad en términos de los tiempos y formas del dispositivo escolar, no resultan relevantes.
      Integración: en condiciones actuales o levemente alterables del dispositivo escolar. Riesgo de que solo atenta al problema de la eficiencia/eficacia en la escolarización, con poca atención a la necesidad de preservar su identidad o leer su diferencia como tal.
      La diversidad no fue ignorada  por la escuela sino tramitada de un modo naturalizado bajo la premisa de un tipo de alumno ideal, normal, sano que cada alumno expresaría en cierto porcentaje.
      §  La preocupación debería ser los criterios para delimitar lo heterogéneo como lo homogéneo.
      §  Estamos poco atentos a pensar la diferencia como algo no solo a respetar sino a incluso promover.

      La matriz vigotskiana: el fracaso escolar y los usos de la ZDP
      El problema de la educabilidad y su sospecha jaque al problema del fracaso escolar masivo –sobre todo en niños de sectores populares:
      §  Existe un pesimismo sobre el carácter difícilmente reversible del deterioro de las condiciones vitales de esos niños
      §  Suele tenerse desconfianza sobre su educabilidad, en el sentido de capacidad de ser educado.
      Los desarrollos de la Psicología Cultural pueden revisar radicalmente algunos de estos problemas, pero
      §  Hay una larga cadena de mediaciones entre los desarrollos teóricos y el cotidiano de las aulas
      §  No siempre un desarrollo teórico advierte el carácter político de los procesos educativos.
      ZDP: diferencia a ponderar entre los desempeños autónomos de un S en un dominio dado y los que logra ante el mismo problema inserto en situaciones colaborativas, generalmente en relación con un sujeto “más capaz”
      FRACASO ESCOLAR. UNIDAD DE ANALISIS: Situación, no sujeto
      Pero tener en cuenta complejidad, incertidumbre, indeterminación de la ZDP y el desarrollo.
      Lo esencial es advertir el carácter inherentemente político de nuestras prácticas educativas.
      El marco vygotskiano permite reconocer que las condiciones de definición de la educabilidad dependen siempre de la naturaleza de la situación de la que es parte el sujeto. Todo parece indicar que ante el fracaso masivo deberíamos dejar de sospechar de las capacidades de los niños y operar sobre las situaciones, sobre las condiciones de la educabilidad.

      Fuentes:
      · Baquero, R. 2002. “La educabilidad bajo sospecha”. ”Cuadernos de Pedagogía”, Rosario.
      · Braslavsky, Berta P. de. 1981. “¿Hay una pedagogía especial ?“. Revista Argentina de Educación. A.G.C.E. Buenos Aires.