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lunes, 6 de abril de 2015

Ciclo Conferencias: Dra. Zafra Aparici. "¿Ser o estar enfremo en la adolescencia?

¿Ser o estar enfermo en la adolescencia?


En torno a las fronteras y márgenes de la salud-enfermedad en los procesos de socialización y su influencia en los trastornos del comportamiento alimentario en Catalunya (España).

Eva Zafra Aparici. Doctora en Antropología Social y Cultural, profesora de la Universidad Rovira i Virgili y miembro investigador del Observatorio de la Alimentación de la Universidad de Barcelona (España).

  Miercoles 29 de abril, 18 hs, Sala del Consejo Directivo (Puan 470, 2do piso)


En esta comunicación aportaremos elementos para profundizar en el análisis y la comprensión de determinadas problemáticas alimentarias como son los trastornos del comportamiento alimentario. Esto nos permitirá, a su vez, ampliar el debate y la reflexión sobre los métodos (y políticas) que se están utilizando, en España, para prevenirlos a través de la educación alimentaria.
Los datos y la información que se presentarán provienen de una larga trayectoria de investigación donde diferentes estudios de carácter cuantitativo y cualitativo han permitido entender y comprender la influencia de los procesos de socialización en la conformación, interiorización y manifestación de actitudes y comportamientos alimentarios que, a su vez, están estrechamente relacionados con estas problemáticas.
Para poder entender y visibilizar las complejas y diversas relaciones entre cuerpo, género, alimentación y socialización, presentaremos los elementos surgidos del análisis comparativo entre las experiencias de aprendizaje alimentario de chicos y chicas diagnosticados de anorexia o bulimia nerviosa, con las experiencias de otros/as no diagnosticados/as. De ahí se derivará, inevitablemente, la discusión y reflexión sobre los límites y fronteras entre "lo normal" y "lo patológico", entre "salud" y "enfermedad" y sobre las consideraciones en torno a "ser un enfermo/a" o "estar enfermo/a", etc.
Todo ello nos conducirá a plantearnos la posibilidad de contemplar a los trastornos del comportamiento alimentario como "Estares Alimentarios". Es decir, desde un punto de vista fenomenológico, estos comportamientos se podrían considerar formas de "estar en el mundo", dinámicas y cambiantes según el momento y las circunstancias personales y sociales, que toman sentido dentro del continuum relacionado con la lógica cultural que explica las formas de comer en nuestro contexto actual; y que implican sufrimiento y displacer ("mal-estar"), pero también, placer, resistencia, incluso satisfacción ("bien-estar").
Finalmente, plantearemos la necesidad de enfocar la prevención de estas problemáticas desde una educación alimentaria que tenga en cuenta los complejos vínculos que existen entre cuerpo, género y alimentación; que relacione adecuadamente los aspectos biológicos y sociales inherentes al "hecho alimentario"; y que  profundice en la diversidad que existe en cada contexto socio-alimentario concreto, contando para ello, con las experiencias de los sujetos sobre los que se pretende actuar.
En este sentido, resaltaremos la necesidad de una "educación alimentaria" que incluya una visión diacrónica, dialéctica e interactiva de los procesos de socialización, entendiendo a estos últimos como procesos a través de los cuales el cuerpo es construido en función de las normas y necesidades sociales (Foucault, 1977), pero también como procesos que permiten a los propios sujetos negociar y reinterpretar estas normas (agency humana, Csordas 1994; Lyon y Barbalet, 1994). Teniendo en cuenta, además, que mediante la alimentación "los cuerpos se expresan", entendemos que la educación alimentaria tiene que partir del conocimiento de estos "cuerpos" y, por lo tanto, debe "escucharlos". 

En definitiva, se apuesta por una educación alimentaria, que no sólo nutricional, que considere la alimentación como fuente de energía y salud, pero también como fuente de placer, comensalidad, sociabilidad y/o afectividad, ya que, un asunto tan social y cultural como es la alimentación debe abordarse como tal, concibiendo a la persona como un cuerpo físico, social, emocional... y dejando atrás la clásica disociación entre lo biológico y lo cultural, entre alimentación y nutrición, entre cuerpo y mente.

Conferencia Zafra Aparici

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